Homilía CG09–07–2018 – Padre Benoit Nouvel

Hace dos domingos escuchábamos esta misma narración en el evangelio de san Marcos. Se narran dos encuentros. Primero, un hombre que sufre porque su hija acaba de morir, en el que podemos admirar su fe en Jesús, pues su hija ya había muerto, y su humildad, un notable que se postra suplicante. Cree que si le impone las manos va a vivir. También vemos la fe de una mujer que, desde su fe, se dice a sí misma, si solo toco el borde de su manto estaré salvada. Parece sencillo, pero no lo es. En la gruta podemos ver mucha gente sencilla con gran fe, viene con sus velas, toca para ser sanados, con gran fe.

Nos podemos encontrar reflejados en uno de estos personajes, necesitamos escuchar “tu fe te ha salvado”. Durante estos días de capítulo que os quedan, llenos de trabajo, pero también de fe y de confianza en el poder de vida, creer que se obran milagros. Tenemos gente detrás de nosotros por los que pedimos, y podemos pedir “Señor impón las manos y que viva”, o nosotros mismos “tan solo con tocar el borde del manto”. Que el Señor haga brotar la salvación y la vida.

2018-07-09T10:59:56+00:00juillet 9th, 2018|Mots-clés : , |