Homilía CG17–07–2018

No conocemos las ciudades Corozaín o Betsaida; en cambio sí las de Tiro y Sidón, que habían consiguieron su independencia y crecieron. Corozaín y Betsaida, solo las conocemos gracias a los evangelios; como si por ellas pudiésemos conocer el mensaje de conversión al que llama Jesús. Nos pueden hacer entender lo que puede ser una relación verdadera con el Señor, que cada vez que nos encuentra nos llama a la conversión, como si tomásemos otros caminos cada vez que nos llama. Nuestra relación personal con Jesús la comprendemos con relación a estos pueblos. En este tiempo de capítulo, tiempo favorable para la relación con el Señor, se nos revelan caminos concretos de conversión. Esta conversión seguro que es la de profundizar la relación con Dios. Si no creemos en Él, si no acogemos las exigencias del Evangelio y de la evangelización, no podremos mantenernos. Tenemos que tener un recuerdo fuerte de que Jesús está y nos acompaña en el camino. Jesús nos reprocha, como a estas ciudades, que no siempre estamos suficientemente a su escucha. Cada vez que nos habla, mantengámonos en presencia de Dios, en pie. De esta manera, el Evangelio de la salvación será extendido a todo el mundo.

2018-07-17T09:48:53+00:00juillet 17th, 2018|Mots-clés : , , |