Homilía CG30–06–2018 – Padre Jamet (Vicario General de Lourdes) ES – EN

Después de haber curado al hijo del centurión, después de haber curado a la suegra de Pedro, después de haber curado a muchos enfermos, podemos aplicar a Jesús esta palabra del profeta:

tomó nuestros sufrimientos, cargó con nuestras enfermedades en su carne. Esto no es solo un gesto de omnipotencia, como afirmó el centurión, no es simplemente la manifestación del dominio de Dios en el universo, es más profundo que esto. Jesús nos cura deslizándonos de alguna manera dentro de nuestras pruebas, de nuestras enfermedades. Él tomó nuestros sufrimientos, cargó con nuestras enfermedades. La curación no es solo una manifestación de omnipotencia, no es solo un milagro, una curación, es un gesto de misericordia, de intimidad, Dios se hace cercano, para coger sobre él nuestros sufrimientos, para hacer suyas nuestras pruebas y enfermedades. Y justo es por esta comunión con nosotros como Jesús nos sana y nos ayuda. También veremos que Jesús nos librará del mal y de nuestro pecado, tomando sobre si nuestros pecados. Este es el secreto de la salvación, del corazón de Dios surge como origen. Una salvación por la cual Dios paga el precio más alto. Por lo tanto, tengamos confianza en Dios, cuyo amor es infinito, renuncia a su felicidad por amarnos hasta el punto de sufrir nuestros sufrimientos y ser afligido por todas nuestras miserias y todas nuestras pobrezas, y lo sufre en lo más profundo de su corazón. Amén.

2018-06-30T17:09:39+00:00juin 30th, 2018|Mots-clés : , |